Cliente: firma global de servicios legales con sede en España
Duración del acompañamiento: 4 semanas intensivas + seguimiento de reputación
Resultado: contención del impacto reputacional, mensajes clave en medios jurídicos y económicos, y refuerzo de confianza entre clientes estratégicos
El reto
Una firma internacional de abogados detectó una intrusión en sus sistemas. En pocas horas, los equipos técnicos confirmaron un ciberataque con acceso potencial a datos sensibles de clientes.
Aunque no se produjo una filtración masiva, algunos detalles del incidente trascendieron de forma limitada en círculos profesionales y medios del sector, generando cierta inquietud entre clientes institucionales y un aumento de consultas internas.
La firma reaccionó con rapidez, pero el episodio puso a prueba su capacidad de respuesta comunicativa en un entorno sensible y altamente regulado.
El riesgo no era solo técnico, sino profundamente reputacional: la firma gestiona litigios, operaciones y asuntos confidenciales para empresas cotizadas. Cualquier percepción de vulnerabilidad podía traducirse en pérdida de confianza y contratos.
La estrategia
Desde Solid, desplegamos un plan de comunicación de crisis en menos de 12 horas, con foco en preservar la credibilidad de la firma, alinear portavoces y anticipar el ruido informativo.
1. Activación del protocolo de comunicación de crisis:
definimos mensajes clave, roles internos y los diferentes escenarios de evolución del incidente.
2. Control proactivo de medios:
redactamos una declaración oficial (statement) validada por los equipos legales y técnicos. Monitorizamos posibles filtraciones o publicaciones en prensa, y contactamos proactivamente con periodistas de confianza para contener especulación.
3. Gestión coordinada de stakeholders críticos:
acompañamos al equipo directivo en la comunicación directa a clientes sensibles, organismos reguladores y partners estratégicos, priorizando transparencia y control narrativo.
4. Alineación interna e instrucciones para empleados:
elaboramos guías de respuesta interna, Q&A para client service, y mensajes para todo el personal, con énfasis en unidad, confianza y profesionalidad.
5. Refuerzo de reputación post-crisis:
durante las semanas siguientes, provocamos entrevistas y contenidos en medios especializados sobre ciberseguridad en el sector legal, con el objetivo de proyectar una imagen de aprendizaje, madurez y resiliencia.
El resultado
El ciberataque no se convirtió en escándalo ni en titular. La firma preservó su reputación entre clientes, reguladores y medios.
Gracias a la rapidez, coordinación y estrategia, la organización no solo contuvo el impacto, sino que reforzó su imagen como despacho serio, preparado y transparente.
Hoy, este incidente forma parte de su narrativa de madurez tecnológica, y ha sido clave para reforzar sus protocolos internos y su posicionamiento reputacional.
